Tras un
par de meses de sacar tiempo de debajo de las piedras y arañar minutos de donde
pudiera para poder seguirla, se acabó. Lo que empezó como una pasatiempo más,
cargado de buenas críticas, y con un tanto de pereza por mi parte para verla,
se ha convertido posiblemente en la mejor serie que he visto en toda mi vida.
No es
un producto al uso, un espejo más sobre el mundo de la droga y la delincuencia en general. Desde el primer
capítulo, los policías del departamento de Baltimore, con Jimmy McNulty a la
cabeza, nos dan un paseo por las calles y suburbios, por el mundo de los bajos
fondos con una crudeza y realismo difíciles de igualar, desarrollando una trama
enorme y absorbente en la que parece que por una vez se va a hacer justicia,
cuando finalmente todo se evapora.
No
contentos con eso, sus creadores nos sumergirán las oscuras y frías aguas del
Patapsco en la segunda temporada, proporcionándonos un retrato frío y cruel de las
uniones sindicales, enfangadas en el sistema reinante. Con unos personajes
capaces de mirar para otro lado ante verdaderas atrocidades, pero cargados de
buenas intenciones, que solo aspiran a asegurar para sus hijos los que ellos
recibieron de sus padres, un empleo duro en el que trabajar de sol a sol con el
que ganarse la vida.
Y para
cerrar el círculo, nos encontramos ante una nihilista visión de la política,
llena de personajes ambiciosos, grandísimos charlatanes y algún que otro
idealista. Pasando por las deficiencias del sistema educativo, dirigido por una
burocracia incompetente y fría, que como en la policía y en el resto de
departamentos gubernamentales solo busca maquillar la realidad con el fin de
obtener un rédito.
Hay
momentos trágicos y situaciones épicas, cubiertas por personajes entrañables,
cargados de defectos, que nos muestran lo mejor y lo peor de la condición
humana. Como la vida misma. Porque en este Baltimore, no siempre triunfa el Bien,
a menudo los mediocres alcanzan el éxito
y los malos ganan.
PD: Una
de muchas escenas maravillosas es la reunión
de los policías de homicidios en un pub en el que se atragantan de whiskey
irlandés y cantan esta canción honrando a sus antiguos compañeros, no he visto
mejor homenaje a toda la obra:



No hay comentarios:
Publicar un comentario